¿CÓMO MEJORAR MI SISTEMA INMUNOLÓGICO?

Nuestro sistema inmune es el conjunto de órganos, células y tejidos que nos protegen de agentes externos. En esta nota te compartiremos algunos hábitos saludables que pueden reforzar esas defensas y mejorar tu sistema inmunológico.

Que nunca falte el agua en tu mesa

Aproximadamente el 70% de nuestro peso está conformado por agua, ¿te imaginas por qué? El agua es el elemento indispensable para transportar nutrientes y excretar toxinas.

ATENCIÓN. No esperes que te dé sed para tomar agua. Nuestro cuerpo necesita un promedio de 1.8 litros diarios de agua. Algunas alternativas para hidratarte y cumplir esa meta de consumo son las infusiones, las sopas y las frutas.

El descanso siempre es necesario

Nuestro organismo necesita tiempo para reponerse y regenerar las células de nuestro sistema inmunitario.

Toma en cuenta estas costumbres de descanso que te ayudarán a mejorar cumplir tus horarios:

  • Define una hora para descansar y despertar. ¡Y cumplela!
  • Evita que tu última comida sea muy pesada.
  • Apaga los dispositivos al descansar. Deja que todo tu organismo se relaje, no solo una parte.
  • Evita el deporte INTENSO en horas pegadas a tu hora de descanso para que tu cuerpo no se active e impida que concilies el sueño en el horario adecuado.

Dale una ayudita a tu cuerpo, ¡prueba probióticos!

En nuestro organismo, principalmente en nuestro sistema intestinal, se alojan diversas bacterias, algunas son “buenas” y otras “malas”; las buenas conforman la microbiota de nuestro organismo y son las responsables de la generación de una mayor cantidad de células que forman nuestro sistema inmunológico.

El consumo de probióticos es una alternativa para regular nuestra microbiota. En Bonapharm contamos con 3 probióticos beneficiosos para nuestro sistema intestinal y respiratorio: Bonaflora, Bonagermin, Digermin y Probacts Inmuno. Conoce más sobre ellos aquí. 

Mejora tus defensas con Probacts Inmuno

¿Sabías que puedes evitar las infecciones respiratorias mucho antes de que sucedan?

Existen unas pequeñas bacterias llamadas probióticos, que mejoran las defensas de nuestro sistema inmunológico. ¡Entérate dónde puedes encontrarlas!

Los probióticos son conocidos como las “bacterias buenas”, aquellas que funcionan del mismo modo que la microbiota intestinal, cuidando nuestro organismo de las bacterias “malas” (patógenos) y mejorando nuestra barrera intestinal modulando el sistema inmunitario.

Los probióticos siempre han estado asociados a la regulación de la flora y el refortalecimiento de nuestro sistema intestinal. Algunos productos como BonaFlora, BonaGermin y Digermin cumplen de manera excelente este objetivo.

Pero ¿te imaginas que un probiótico también pudiera ayudarte a reducir los resfríos o las infecciones respiratorias?

Así nace PROBACTS INMUNO, un probiótico diseñado para reforzar el sistema inmunológico capaz de reducir el riesgo de infecciones respiratorias agudas gracias a sus componentes.

Además, su tecnología FASTMELT permite que el consumo sea más sencillo; y su rico sabor lo convierte en el favorito de los niños. La presentación de PROBACTS INMUNO es en sachets con la dosificación precisa que tu organismo necesita.

Evita las infecciones respiratorias con Probacts Inmuno, conoce más aquí.

¿Qué es la disbiosis?

La microbiota intestinal es un complejo ecosistema integrado por microorganismos, los cuales mantienen un equilibrio entre bacterias buenas y malas. No obstante, cuando se incrementa la presencia de bacterias malas es cuando se produce la disbiosis.

¿Cómo afecta nuestra salud?

Tener una microbiota alterada genera problemas en la salud ya que nuestro sistema inmune se encuentra debilitado. Por tal motivo, se incrementa el riesgo de sufrir enfermedades crónicas.

Principales causas de la disbiosis

  • Dietas incompletas: Escasas en fibras y con abuso de grasas.
  • Ingesta de medicamentos: Antibióticos que afectan a las bacterias.
  • Hábitos pocos saludables: Sedentarismo, consumo de alcohol y tabaco.
  • Microbiota poco desarrollado: Microbiota joven – bebes y niños.
  • Envejecimiento: Menor diversidad de microbiota.

Cómo evitar la disbiosis intestinal:

  • Alimentación de origen vegetal e integral.
  • Limitar el consumo de proteína de origen animal.
  • Consumir alimentos probióticos.  
  • Consumir grasas de buena calidad.
  • Cocinar los alimentos de forma saludable.
  • Evitar el estrés, el tabaco, el alcohol y el sedentarismo.

Fuentes:

https://bit.ly/2IsmLgj